Sobre el destino
- 2 jun 2016
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No sé qué sórdida mente tiene el destino para andar siempre hiriendo a los indefensos, para acabar con los menos fuertes, para torturar a los sin voz, para acribillar las ilusiones y pisotear los sueños. No me cabe en la cabeza cómo puede deleitarse con el sufrimiento ajeno, cómo es que prefiere hacer que el verdugo pague luego de llevar a cabo el mal, en vez de evitarlo desde un principio. No sé en qué pensaba cuando dejó crecer el miedo en la humanidad, la codicia y el poco corazón. Oh destino, qué ente tan cruel eres

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