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  • Foto del escritor: Celeste Granda
    Celeste Granda

1,2,3. Here I go again

1,2,3. The clock ticks again

1,2,3. My mind blows away

1,2,3. Same numbers all the way.

3,4,5. Wisdom never comes

3,4,5. I need it to be off

3,4,5. What is it that is wrong?

1,2,3. I'll never let it all.


  • Foto del escritor: Celeste Granda
    Celeste Granda

Escribo un 10 de enero, pero la fecha exacta de este momento la ignoro. Estaba en un pueblito a las afueras de la ciudad y caminaba por una carretera larga, rodeada de arbustos y una que otra vaca. Se empezó a hacer de noche y entre tinto y tinto se oscureció mi vista. Salí de ahí, no por la falta de claridad, sino por el frío que con el pasar de las horas se hacía más fuerte. Por el azar, miré hacia arriba, solo para toparme con miles, millones de puntos brillantes que, con gracia, llenaron mis ojos de lágrimas. Hacía mucho tiempo desde que había podido ver algo así: sin neblina, sin nubes, solo las estrellas y yo, compartiendo un momento únicamente sentido entre nosotras.


  • Foto del escritor: Celeste Granda
    Celeste Granda

De qué viven los poetas es algo que no me deja dormir hace meses.

¿Cómo un hombre de bien puede dedicarse a tomar del aire sentimientos archivados,

Conectarse con eso que siente y convertirlo en palabras

E incluso componer pensando en alguien...

En alguien que no vale la pena?

¿Qué gana entonces el poeta -me pregunté-, más que decepciones?

¿Cómo puede vivir alguien así, cual mago de circo, cuyo trabajo es mal visto?

¿Cómo puede hacer pesos de aquello que palia, para que otros hallen regocijo sin siquiera entender,

Sin siquiera ver el alma desdibujada en trazos en papel?

De qué viven los poetas es algo que no me deja dormir hace más de lo que debería.


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